El papa Inocencio X (Velázquez)
óleo sobre lienzo, 140 x 120, 1650
Galería Doria Pamphili, Roma.
¡Demasiado verdadero! Exclamo el propio pontífice. Velázquez
obtuvo el retrato más profundo y extraordinario de toda su producción.
La expresión casi siniestra de los ojos resulta obsesiva, insostenible.
El acorde entre los diversos matices de rojo en yuxtaposiciones increíbles,
que se contraponen al blanco del encaje, revelan una técnica cromática
magistral. Velásquez lo pintó en Roma en 1650; entre las
innumerables copias y versiones destaca una de Reynolds y otra de Francis
Bacon. |
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lápices de colores sobre papel
21x30 cm.
El anillo que tiene en la mano, lo hice más o menos igual.
Parece un Papa sentado . El gorro lo tiene un poco de punta y redondo.
La carta la hice con rayajos. Elegí este cuadro porque me gustó
la blusa roja. Lo que más me llama la atención es la cara
porque tenía barba y me gustaba. |
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