| Critica de obras
recientes de Borges Soto
La obra reciente del Profesor Borges Soto demuestra la fuerza, dinamismo
y creatividad en el manejo de la expresión gráfica y pictórica.
Pero sobre todo el manejo del color que domina en su vasta obra.
El trazo lo entrelaza y enfatiza con la textura una creación de
obras semi abstractas o abstracto clásico. Las formas alcanzan
a descifrar la expresión del gesto mediante las figuración
entrelazadas con formas abstractas que sugieren y expresan con variados
matices la recreación que hace que el espectador sostenga una relación
visual directa. El tema de lo humano y la naturaleza está latentes
y sirven como pretexto para simplificar con sencillez y audacia la alegría
por la vida y lo que lo rodea. Lo cotidiano y natural es tratado
con respeto. Su trayectoria y experiencia que en estos 31 años de
carrera artística ha madurado y perfeccionado un estilo que
lo hace un pintor sin igual. Algunos de sus discípulos han heredado
sus postulados tanto de color, composición y formas lo que evidencia
que existe una escuela en Borges Soto. Así como el aprendió
y tomo las buenas enseñanzas de sus maestros, sus discípulos
lo hacen de el.
Mi contacto con su obra mas reciente ha sido fascinante. Existe algo
de erotismo y sensualidad artísticas en la pintura de los desnudos
humanos y esto se demuestra mediante lo sugerido de las formas: sus poses
y en lo dramático de la aplicación del color. Su serie “Cadencia
Antillana” es la dignidad de la mujer, es el honor hacia ellas y el respeto
en todo el sentido de la expresión plástica. Pocos artistas
plásticos crean homenajes a mujeres artistas plásticas; en
este caso me refiero a la pintura que hizo el profesor Borges Soto de la
artista mexicana Frida Khalo de su serie “Rostros de Mujer” cuyo espíritu
y expresión gestual supo manejar con la mágica figuración
abstracta de su retrato pictórico.
Que decir de sus pinturas simbólicas “Soles Caribenos”; esas
esferas con trazos gráficos iluminados; cuya representación
es una hacia lo infinito, el ciclo de lo que se repite; de la vida y la
muerte; de la bondad y la maldad; en otras palabras lo contradictorio en
nuestras vidas y lo natural. Nuestras luchas y la unidad en el todo
coherente que es nuestra humanidad, el ser con todos los sentidos: lo espiritual
en el arte. Manejo, dominio, estilo, disciplina, carisma en la expresión
y ejemplo de creatividad y búsqueda, reflexión y aplicación
en el arte visual eso demuestra y presenta nuestro artista boricua de corazón
Borges Soto.
En el manejo del color es muy limpio y transparente. En un principio
colores cálidos, fuertes, alegres y de dominio por completo de la
técnica aflora a primera vista. Es casi un paseo, un disfrute
la armonía de color que ejerce sobre el lienzo. La seguridad
es latente y el análisis de la relación entre figuras y color
es muy precisa y única en su expresión porque no repite ningún
solo matiz en el color de sus obras. Muchas formas son las mismas sin embargo
Borges Soto las domina, las aprovecha al máximo con las variantes
en el tamaño, la posición y el color. La magia consiste en
que a pesar de ser los mismos iconogramas o simbología en cada obra,
formas que caracterizan ese estilo muy natural de Borges Soto ningún
cuadro es idéntico ni se parece: esa es la magia, esa es la
creatividad. Con lo poco; ser creativo, original, autentico, único
y novedoso. En eso cosiste también la virtuosidad en las obras
maestras del profesor Borges Soto que no se repite así mismo. Para
Borges Soto el arte es un ejercicio de rigor y, así como él
lo asume en su propia vida, también se lo exige a los demás
que pretenden ser artistas, ese apostolado es la razón de su éxito
como artista y profesor. El saberse a sí mismo, le ha permitido
ver a los artistas emergentes como discípulos y no como competidores.
Así las nobles enseñanzas aprendidas del color y la pintura
de sus maestros, esta son transmitidas sin ningún recelo a sus alumnos.
Muchos colegas y amigos quedamos fascinados de ese virtuosismo que contagia,
que libera y además que inspira y motiva a la mayor parte de sus
alumnos en la Escuela Regional de Bellas Artes de Arecibo, Puerto Rico
en donde labora desde 1996 y rinde frutos abundantes con sus ideas compartidas
tanto entre la facultad como en la administración y por supuestos
sus niños mimados sus alumnos de pintura.
Lilliane Cruz Rivera
MFA Universidad Nacional Autónoma de México
ENAP Escuela Nacional de Artes Plásticas Academia San
Carlos
17 de Mayo de 2003
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