| Signos, jirones, sueños...
Nieves Viorreta pinta para descubrir algo y descubrirse. Busca constantemente
y cada hallazgo la proyecta hacia metas más altas. Una suerte de
escritura cifrada, de caligrafía peculiar, ofrecen sus superficies,
en las que el espacio aparece surcado por líneas temblorosas, manchas
y trazos cortantes. Desde sus pinturas, convertidas en mapa de signos y
energías transversales salpicadas de color, se vislumbra un mundo
de realidades y de sueños tejido por redes sutiles.
Contemplamos paisajes interiores de la línea, de la mancha y
del signo, que asoman al alma. Paisajes donde la línea serpentea
verticalidades inciertas que atraviesan francas horizontales en un cruce
de tensiones que el color amortigua. Hay senderos torcidos, ritmos que
son ondas y espacios divergentes que iluminan luces y sombras coloreadas.
Y hay espacios fragmentados para el olvido, en zonas donde las formas ni
el color penetran.
Junto con la obra pictórica, Nieves Viorreta trabaja la madera
y se sirve también de otros materiales en la creación de
objetos tridimensionales. En la exposición que ahora presenta, la
línea, protagonista de su obra, es capaz de abandonar la superficie
pintada y de habitar el espacio físico convertida en objeto poético.
Ejes de madera cimbreantes, cañas y formas tubulares pintadas, aisladas
o en grupo, siluetean un bosque de símbolos cuyos ecos resuenan
en un espacio que se abre al futuro.
Poco tiene que ver estas formas, aunque tal vez fueran sus remotos precedentes,
con la obra escultórica y de cuño surreal de Benjamin Palencia,
que utilizaba raíces y fragmentos arbóreos en la conformación
de sus figuras, o con los objetos encontrados de Angel Ferrant,
realizados en los años cuarenta.
La estilización y su policromía delicada, en anillados
o trazados intermitentes, parece tener antecedentes más próximos
en algunos paisajes ideográficos de David Smith, quien ya se sirvió
de la cualidad pictórica en sus cuadros-escultura influidos por
Alberto Giacometti y Max Ernst, por las escrituras antiguas y las pictografías.
Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid,
hace apenas tres años, la obra de Nieves Viorreta ha estado presente
en certámenes como el Premio Villa de Madrid, o la Muestra de Arte
Independiente, celebrados recientemente. La actividad artística
que desarrolla, bajo el signo del esfuerzo y la tenacidad, ofrece hoy logros
que permiten vislumbrar el potencial creador que la artista posee.
Rosa Martínez de Lahidalga
De la Asociación Española e Internacional de Críticos
de Arte
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