|
Pintora
impresionista autodidacta nacida en un mes de marzo, ya desde niña
despuntaba como dibujante. Siempre gustó de los pintores clásicos
y sus épocas, no sólo desde un punto de vista plástico,
sino histórico y cultural. Siempre se define como buena “copista”.
Es en el período maternal (4 vástagos) cuando decide retomar
su afición. Se hace con bastidores, lienzos, pinceles y demás
aperos del arte y se erige en su mayor crítica. Quiero aprender
a pintar. Toma sus primeras clases de pintura en una etapa inicial con
profesores figurativos, puliendo básicamente su técnica del
color y perspectivas, pero no llena su pretensión.
Conoce posteriormente a la impresionista Begoña Rojas, y entra como discípula en su escuela. Es aquí cuando decide el camino a seguir: impresionismo y donde se configura su estilo característico.
|
|