| Como si cada lienzo de Manolo
Roldán - Mando - fuese un libro, uno va penetrando en dos aspectos
importantes de la cultura indígena de América y Venezuela.
Con una peculiar concepción de la perspectiva y el volumen, Mando
transcribe a su pintura los colores y el ámbito del entorno indígena
venezolano, el arte de su pasado y la angustia que en el presente ocasionan
los garimpeiros, nómadas sembradores de miseria.
( Rafael A. Strauss K. )
En los cuerpos de volúmenes densos y tangibles, adornados a veces
con talismanes del culto, en sus movimientos, se nos hace patente la relación
sagrada, de participación mística, con una naturaleza material
y espiritual que rodea y nutre, que construye y devasta, que ama y engulle.
En la profusión de colores se expresa lo elemental, la conexión
con lo ígneo, lo acuático y, sobre todo, lo telúrico,
polo ordenador de una psique que diferencia sus ámbitos.
Luis E. Galdona
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