| TENTACIONES (EL PAIS) (30
de octubre de 1998)
El pintor expone obras nacidas del desasosiego, que se han ido
depurando hasta la claridad y la limpieza de sus últimas creaciones
y que exigen la atención total del espectador.
FORMA O GESTO
Sólo ha sido un gesto, quizá demasiado evidente, entonces
la atmósfera creada deja al gesto en su primer plano, mientras que
las tonalidades de colores suaves se esparcen por toda la superficie del
lienzo.
José Yánez.
AMARO Y SU OBRA
Superficie de una textura emergente, pintura para ser tocada, color
para ser hablado, las obras de AMARO son espejo del alma, al mirarlas
reconocemos nuestro interior, que en forma de agua voladora se nos escapa,
no conseguimos mantenerlo atrapado, confabulado con el tiempo, nuestro
interior se escapa, tiempo que ocupa su lugar en el cuadro hostigando a
la memoria.
Antonio Adsuara
12.10.97
REVISTA DE LAS ARTES (1996)
Disfrutar de los libres espacios visuales, sin reglas que nos
aten a la realidad, sin más creencias que la búsqueda de
interrelaciones entre los diferentes componentes de la imagen, ésta
puede ser su propuesta, es decir una lúdica relación entre
los colores y las formas, entre trazos y texturas, una gestualidad permanente
y alejada de cualquier vestigio de artificialidad, la espontaneidad de
la naturaleza únicamente racionalizada en la plástica. Aula
de cultura, Alcalá de Henares.
Pilar de la Sierra
GALERIA ANTIQUARIA (1995)
Se ha considerado al arte como una total evolución, pero
también es fundamental que se retome hacia sus origenes. Esto es
lo que le acontece al pintor Manuel Amaro, quien en su pintura, claramente
vanguardista en donde la abstracción adquiere un papel predominante,
vuelve a los inicios del arte en el mundo, como es la pintura prehistórica,
de la escuela levantina.
Su interesante producción es la elegante y poética
combinación de una serie de tonalidades suaves: blancos, amarillos
u ocres, que se contrarrestan de una manera muy acusada con las líneas,
normalmente en negro, símbolo primitivista, que sirve para realizar
los espacios y los volúmenes que constituyen la composición.
Su trabajo es hermoso por cuanto tiene de sosegado. Pero también
de expresivo. Una línea realizando un color, siempre es algo vital
y con una fuerza intrínseca. Sus obras nos vuelven a la soledad
de las cuevas prehistóricas, pero también nos portan a la
modernidad más absoluta, como se puede ver y admirar en su última
exposición de la sala Catarsis de Madrid. |