LUMINOSIDAD Y VITALIDAD, PIEZAS CLAVE EN SU OBRA
Cuando Josefina Alvarez puso sus ojos en este Aragón, tan nuestro,
recio y fuerte y
en la majestad de los paisajes de Huesca, los impregnó de esa
alegría desbordante
que, por no sé qué misterio de la Naturaleza, tiene esta
pintora madrileña en la
retina. En los cuadros de esta exposición, reconocemos nuestra
tierra. Y la
reconocemos con toda su reciedumbre, con toda su fortaleza, con toda
su majestad;
pero la vemos con una óptica nueva, transida de una vibración
brillante y juvenil. Es
una visión jubilosa que quizás hubiera estado siempre
oculta para nosotros si
Josefina no nos la hubiese descubierto.
Luminosidad, alegría y vitalidad
Con estas palabras analiza la obra de esta pintora madrileña
Luis Borondo,
poniendo de relieve la gran luminosidad, la alegría y vitalidad
que ella plasma y nos
transmite en sus cuadros.
La conexión con Huesca le viene a Josefina de matrimonio.
-Suelo exponer en esta ciudad tan querida cada tres años, es
como volver al público
de aquí.
-¿Impresionista?
-No exactamente; algo hay por la atmósfera creada y sobre todo
por la luz. Tiendo
más al expresionismo por la deformación de la realidad,
por idealizarla. -Das a la
Naturaleza una mística alegría.
-Nunca he pensado si trasmito o no. Todo lo que desarrollo en mis cuadros
sale
inconscientemente. Es una pintura vital, alegre, luminosa. Me sale
así de dentro.
-Esa vitalidad tuya dices que te sale de dentro; ¿podríamos
llamarla la riqueza
espiritual?
-Quizás sí. Es necesario tener un mundo interior grande
para reflejar eso que llamas
riqueza espiritual que, posteriormente, queda de manifiesto en cualquier
actividad
plástica.
"Me encanta el dibujo"
-Aunque tus cuadros rebosan colorido, parece que también concedes
mucha
importancia a la línea.
-Bueno, concedo mucha importancia a la línea, porque me encanta
el dibujo, pero
en mis cuadros creo que predomina el color. Principalmente utilizo
los
complementos. Suelo crear armonías dentro de la misma gama y
también intento
conseguir los contrastes.
-¿Has intentado alguna vez otras formas de expresión?
-Aprecio todas las formas que una persona tiene a su alcance para expresar
lo que
lleva dentro pero creo que, personalmente, Dios me ha dotado especialmente
para
la pintura.
-¿Necesitas comunicarte con la pintura?
-Sí. Es una necesidad interior, una necesidad de expresión.
-Sabemos que tienes diversas actividades, pero ¿cómo
puedes compaginar todas?
Bueno, soy profesora de Instituto, ama de casa, madre de cinco hijos
y pintora,
pero el tiempo lo sé distribuir y puedo atender a todas las
cosas.
La independencia económica es positiva
-¿Podrías vivir de la pintura en estos momentos?
-Se están dando unos condicionantes realmente difíciles
para que un pintor pueda
subsistir única y exclusivamente de su arte. Yo creo que no
podría. Pero todo tiene
su ventaja. El hecho de tener asegurado un salario, te da cierta independencia.
Cuando se tiene que vivir del arte se acostumbra a terminar pintando
lo que el
público quiere.
-Como empezábamos, terminamos, es decir, con palabras de Luis
Borondo.
"Josefina Alvarez, con su pintura, nos enseña a ver el mundo
con alegría, con
optimismo, con fe. Y, más particularmente, a nosotros, los aragoneses,
nos
muestra todas las canciones que duermen en los silencios de nuestra
tierra".
Concha SERRANO
8 de junio de 1990. DIARIO DE NAVARRA