PERSONALIZAR EL ARTE RELIGIOSO
Coincidiendo con las fiestas de Pascua, cuatro estilos artísticos
diferentes se han
dado cita en la Sala de Cultura del Ayuntamiento de Burlada para reflejar
una forma
personal de entender el arte religioso.
Las pintoras Josefina Alvarez Soriano, María Teresa Martínez
Ugalde y Marisa
Mauleón Orzaiz y el escultor Juan Manuel Campos Mani recogen
bajo el título
"Presencia" un elenco de obras que intentan demostrar que "Dios está
presente en
todo. Se puede hacer arte religioso sin que aparezcan escenas de la
vida de Cristo,
partiendo de la naturaleza, de la vida real o de lo que llevamos dentro",
según
explica Josefina Alvarez.
Además de la sintonía espiritual, las tres pintoras navarras
tienen en común la luz y
la "música" de sus paisajes, realizados con un enfoque tan libre
que como ellas
mismas afirman, "en ocasiones sucede que podemos tener un mismo paisaje
como
fuente de inspiración, pero nuestra interpretación da
lugar a pinturas totalmente
diferentes".
Paisajes navarros
La temática del árbol se repite en los once cuadros de
Marisa Mauleón que se
encuentran en la Sala de Cultura, sobre todo hayedos en otoño
o con nieve "porque
la nieve me da paz, recogimiento y como soy una enamorada del silencio
me
atrae", señala. En el estilo realista de la pintora pamplonesa
aparecen siempre
connotaciones de fantasía, "porque hago confluir elementos que
me gustan aunque
en la realidad no estén unidos, por ejemplo cuando pongo una
luz que he grabado
en la memoria".
El marido de Marisa Mauleón, Juan Manuel Campos, ofrece en la
exposición trece
tallas de madera alusivas a Cristo y a la Maternidad. Con una gran
fuerza de
expresión y unas formas surrealistas, las figuraciones se representan
en
composiciones complicadas con las que el escultor aporta otro modo
simbólico de
expresar los sentimientos religiosos.
Josefina Alvarez presenta ocho pinturas coloristas de paisajes navarros
"en los que
busco la belleza, busco a Dios, porque me siento una contemplativa
de la
naturaleza", asegura. Colores limpios y luminosos, ritmos y armonías
llenan los
lienzos de esta profesora de arte. La primavera queda reflejada en
casi toda su
obra, como símbolo de la vida que nace, y en ella destaca el
movimiento de los
paisajes.
María Teresa Martínez, natural de Mañeru, intenta
transmitir un mundo espiritual
con sus pinturas de colores fuertes y formas geométricas realizadas
intuitivamente.
Según esta pintora, "la pintura transciende, te puede poner
en contacto con otras
realidades o por lo menos te hace cuestionártelas".
Teresa Sádaba