UN VALIENTE Y LIRICO COLOR (1)
"En el arte grande y múltiple de la pintura, hay lugar para todo
cuanto entrega a
nuestra contemplación una parcela de belleza o de misterio nuevos
o
redescubiertos. Y en esta aventura de la creación, nunca a partir
de cero, y de la
recreación tan frecuentemente reforzada por la reinterpretación
creadora, vive,
avanza, retrocede, se desarrolla o titubea la pintura, que siempre
es capaz de
emocionarnos cuando a su través descubrimos el hálito
de la humanidad del artista.
Josefina Alvarez Soriano es una pintora que no se ha planteado encontrar
mundos
nuevos ni expresarlos, y sin embargo, algo nuevo y personal, no deja
de decirnos
El paisaje es el tema principal de su trabajo . Pero cuando ante él
se sitúa la pintora
parece olvidarse de su existencia material para sumergirse en una entusiasta
exaltación del color .Un color valiente y lírico, que
sugiere el recuerdo de Van Gogh,
pero no el de los impresionistas ni el de los fauvistas estrictos.
Ella parece haber
mirado más a las ondulaciones del terreno y los matices de su
vegetación que a las
ilustraciones de los libros. Posee una técnica muy segura, una
pincelada flexible y
vigorosa que hace deslizar el color con suavidad y precisión,
colocándolo con una
gran limpieza. Sus cálidos colores nos hablan de una primavera
que empuja desde
el interior de la tierra. Ella, aunque cuida la cara exterior de sus
cuadros los
construye desde dentro. Sus colores están a punto de convertirse
en irreales, pero
son coherentes con la emoción y con el testimonio. Su pintura,
puede admitirse,
como una secuencia de aspectos de la de Ortega Muñoz, Palencia,
San José... Pero
siempre muy personal, respirando autenticidad y entusiasmo".
A. FERNANDEZ MOLINA ("El Día", Zaragoza, 11-XI-83).