| El alma de la
materia
Porque, siendo una obra en general sosegada, emana la fortaleza,
la seguridad y la coherencia que da una trayectoria dedicada a investigar
nuevos caminos que apuntan a una sola dirección. Y es que todo en
la obra de Olayo es coherente: la distribución espacial, la composición,
la gama cromática, el modo de aplicar el color...
Milagros López
Va, pensiero, sull’al dorate
(Vuela, pensamiento, sobre doradas alas)
Temistocle Solera
Una armonía musical, en la que parecen marcados los tiempos
de un ópera inspiradora, recorre la estructura compositiva de sus
cuadros en los que a través del juego y el diálogo gestual,
se dan cita el vacío y la plenitud, el equilibrio y el desequilibrio,
la planitud y el volumen, la realidad interna y el caos creativo. Todo
ello conforma una unidad sobre la que chorrea la sustancia misma que exuda,
desde las propias venas, este artista del color y la materia capaz de dotar
a su “ópera” de una tercera y una cuarta dimensión.
Jesús Lázaro Docio
La elegancia del reciclaje.
Sus grises, tan personales, sus rosas apenas sugeridos, sus negros
profundos, nos transmiten la soledad y la caricia de quien camina solo
pero seguro sabiendo lo que busca, dispuesto a encontrarlo, pese a quien
pese, lejos de los mercaderes del arte, que para nada sirve al final de
la odisea humana.
Manuel Sánchez Morón. |