| Una Obra sugerente, original
y llena de talento. Montilla ha tenido buenos maestros y ha sabido aprovechar
sus enseñanzas. Un artista experimentado, muy cerca del surrealismo
y la pintura de aspecto fantástico y aleatorio, producto sin embrago
de una elaboración compleja. Montilla tiene un temperamento libre
que se deja sorprender por el devenir de las tintas y los trazos sobre
el papel. Recuerda a un luchador de kárate que aprovecha la fuerza
del contrario para vencerle. Él sabe conducir el caudal intenso
de su imaginación, con técnica y concentración hacia
la belleza.
“Artes y Contrastes” (Comunidad de Madrid)
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