Las Criticas a la Obra de Alejandro Stock

Alejandro y su obra reciente, esa cincuentena de piezas bajo el título “Lo bello y lo profano”, en sus ojos y en su trenza, poseídos por Klee y Kalho, por Bacon y Magritte, por Modigliani y Klimt, a quienes dedica su pincel. A ellos, que eligieron su propio destino. Profano. Como él, artista de colores calientes, que reniega de esa necesidad del ser humano de sacralizar las cosas, de ser fiel a las pautas establecidas, como había escrito Mircea Eliade en “Lo profano y lo sagrado”. Porque ha decidido abandonar esa carretera general para adentrarse en otras vías, que son como los caminos comarcales del alma, donde se repiten los baches y abundan los guijarros.
En este viaje hacia uno mismo, Stock ha evolucionado de un salvajismo pictórico – una etapa ritual y de grito – a una pintura figurativa, identificable por su carga conceptual y sus símbolos: la figura humana fragmentada, el lagarto, la mirada... 

        Henrique Mariño



Este homenaje a los grandes maestros del siglo XX es también un tributo al arte universal, o, lo que es lo mismo, a una de las creaciones más excelsas de la naturaleza humana, donde se plasman vivencias físicas o psicológicas. En el caso de Stock sus vivencias (y sus obras) reúnen gran sensibilidad y convicciones firmes, las que en toda su trayectoria, se traducen en puentes de entendimiento y búsqueda de equilibrio. Algo de lo que el mundo de hoy carece. Afortunadamente, siempre nos queda el refugio del arte.
       Luis Bermúdez Alvarez
Consejero Cultural de la Embajada del Uruguay en España.
Inicio estilos 
El autor 
Lista autores
Sala 1
Exposiciones Correo